Noticias Futuro de cine: Priscilla Delgado
Priscilla Delgado: “El éxito reside en la salud propia y familiar, tener un propósito y poder contribuir a la sociedad
  • Cinema Jove distingue a la actriz con el premio ‘Un futuro de cine’ en pleno despegue internacional
  • El festival le otorgará el galardón mañana en la gala de clausura de la 41 edición

Cinema Jove reconoce esta edición con su premio Un futuro de cine a la actriz Priscilla Delgado, que en un encuentro con el público celebrado esta mañana en el Teatro Principal, ha destacado la importancia de la preparación y del apoyo familiar en su carrera.

El premio se le hará entrega mañana, 27 de junio, en la gala de clausura del festival, un acto que contará con la asistencia del director general de Cultura, Ignacio Prieto, y del director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC, Luis Gosálbez.

Con este reconocimiento el certamen refuerza su compromiso con el talento emergente. Respecto a la galardonada este año, la directora de Cinema Jove, María Albiñana, ha valorado: “Priscilla representa dos valores que definen a este festival: la voluntad de seguir creciendo, explorando y reinventándose a lo largo del tiempo, y el compromiso con el trabajo, la perseverancia y el aprendizaje constante como camino hacia la excelencia”.

El talento de Delgado le ha procurado una sólida evolución artística en el panorama audiovisual contemporáneo. Nacida en Puerto Rico y criada en España, la actriz inició su carrera interpretativa a una edad muy temprana. El público la descubrió en la serie Los protegidos (2010), cuando apenas tenía siete años.

Desde entonces, su visión del oficio ha evolucionado. Delgado recuerda sus inicios como “un juego desde la inocencia y la ignorancia absoluta” que ha ido transformándose en un profundo “sentido de la responsabilidad” a medida que ha asumido papeles adultos.

“A veces, crecer en un ambiente de muchísima expectación no es el mejor lugar para desarrollarte de forma segura. He tenido la suerte de hacerlo en España de la mano de gente muy templada, que ha cuidado el proceso, pero la industria son mares muy revueltos. Si el día de mañana esto no es sano, espero tener la seguridad de poder dejarlo, porque nada es para tanto y se puede crecer en otros espacios”, ha reflexionado.

A la hora de construir sus papeles, prefiere desmarcarse de sus vivencias personales: “He ido comprendiendo que no me funciona trabajar desde mis experiencias o traumas. Para mí siempre es más importante indagar en el personaje y trabajar a partir del texto. Lo más saludable es basarse en el material”.

Los referentes de una niña actriz

Como actriz que creció en los sets de rodaje, Priscilla Delgado reconoce que siempre ha sentido una gran curiosidad por películas protagonizadas por niños como Los cuatrocientos golpes (François Truffaut, 1959), El tambor de hojalata (Volker Schlöndorff, 1979) y La vida es bella (Roberto Benigni, 1997), atraída por “cómo un niño se ha de hacer mayor de repente y las circunstancias le atropellan”.

En este camino, la actriz enfatiza que no se olvida de quién le ayudó, le protegió y le hizo crecer. Entre esos nombres propios figuran directores de la talla de Pedro Almodóvar, con quien trabajó en Julieta (2016) y Pablo Berger, bajo cuyas órdenes participó en Abracadabra (2017).

“Es estimulante encontrarte con gente con un mundo interior tan fascinante. Siempre intervengo en el proceso creativo con pudor, siendo aprendiz y escuchando -ha apuntado la joven pero experimentada actriz-. La escucha hay que ejercitarla desde muy pequeña para que los egos se aparten”.

Salto a Los Ángeles en familia

Su proyección en otros países se consolidó de manera definitiva con su participación en la serie estadounidense A League of Their Own (2022). De aquella experiencia destaca a su compañera Roberta Colindrez, quien ejerció de madrina para enseñarle “cómo funcionaban las cosas allí” en un mercado tan diferente, lo que ha reforzado su idea de que es vital que las actrices se sigan “arropando las unas a las otras”.

Desde entonces se ha ido erigiendo en una de las jóvenes intérpretes con mayor proyección internacional de su generación, lo que demuestra una madurez y un versátil dominio de registros tanto en cine como en televisión.

En la actualidad, la actriz destaca como una de las grandes revelaciones de la tercera y última temporada de la serie Euphoria, al sumarse al elenco de jóvenes actores consolidados de esta gran cantera de la ficción contemporánea.

Tras formarse en escuelas de Los Ángeles y volver a entrenar con Juan Carlos Coraza para adquirir herramientas clave para su reciente rol en la serie facturada por Sam Levinson para HBO Max, la actriz tiene claro que “nunca es suficiente preparación” y confiesa que le estimula abordar personajes alejados de su realidad para “entrar en lo desconocido”.

Durante el encuentro con el público, la artista ha revelado que la audición para Euphoria la realizó en Hawái dentro de un coche. En el set, Delgado ha alabado la excelencia y seguridad de Zendaya, y subrayado la importancia de “que haya alguien que sepa cómo es todo esto y te lleve de la mano”.

Ante el “frenesí de las últimas semanas”, la intérprete asegura que su prioridad a nivel creativo es ahora “seguir preparándose para inspirarse y estar alerta para incorporarse a nuevos proyectos”.

Sin embargo, el salto a Hollywood no fue sencillo. Por suerte, lo hizo acompañada de su familia: “Honestamente, no hubiera aguantado sola. Me moví con un hambre voraz de crecer profesionalmente, pero intentando que eso no se comiera mi vida privada y que el proceso no me destruyese”, ha confesado.

Su madre ha estado junto a ella en todos sus proyectos, incluido Euphoria: “Ellos han sido mi cable a tierra, la razón por la que sigo en pie en un mundo que te puede llegar a comer”. De hecho, su familia la ha acompañado a València para la entrega del premio y estaban esta mañana en el encuentro.

Para Priscilla Delgado, el éxito reside en cosas sencillas: la salud propia y familiar, tener un propósito y un entorno sano donde poder contribuir a la sociedad.

Finalmente, la ganadora del premio Un futuro de cine ha reivindicado la necesidad de proteger las salas y la profesión en la era digital: “En un momento tan delicado para nuestra generación, con una tecnología que nos arrasa y nos atropella, es difícil mantenerse en pie y seguir haciendo las cosas de manera artesanal, pero el cine nos ayuda a entendernos como sociedad, nuestro pasado y hacia dónde vamos”.